¿Y la Piscina, ya está lista para el primer chapuzón?

La piscina, es un elemento recreativo que a la mayoría encanta. Son escasas las comunidades que no cuentan con ella. Sin embargo para disfrutarla y cumplir exitosamente con su objetivo, es imprescindible un mantenimiento riguroso que cumpla y garantice en todo momento un agua apta para el consumo, no solo del punto estético (color, olor, claridad, etc.) sino también que esté libre de bacterias, algas, hongos y parásitos.

Uno de los principales portadores de contaminantes que afectan  la calidad del agua de las piscinas son las mismas personas. Los bañistas, aunque no estén enfermos, traen consigo diversos contaminantes tales como gérmenes provenientes de la piel, garganta y nariz, además de hongos, polvos, cosméticos y aceites. Otras causas de contaminación son los animales, el agua de abastecimiento y el polvo.

ATC MANTENIMIENTOS dentro de sus servicios de mantenimiento a comunidades, particulares y otros organismos, comprende el mantenimiento de piscinas y en vísperas de la cercanía del verano y la pronta utilización de las piscinas, les facilita un listado de recomendaciones  para mantener  las piscinas y su entorno en perfectas condiciones.

  • ASPIRACIÓN:  Retirar los residuos asentados en el fondo de la piscina con el aspirador.

  • LIMPIEZA: Con la nasa se podrán recoger las hojas y basuras más grandes. Limpien todos los filtros: cestillos de la bomba y de los skimmers. Asegúrense de que no estén rotos, pues podrían dejar pasar materiales sólidos que golpearían y dañarían la turbina de la bomba.
  • REVISION DE: Estado de las paredes y fondo del vaso. Fugas en el circuito de agua. Reparar las juntas si es necesario, no esperen a la llegada del calor. Si la piscina ha estado vacía durante el invierno, esta no debería mantenerse así durante mucho tiempo, porque las presiones subterráneas pueden provocar grietas.
  • FILTRACIÓN: Mediante una bomba conectada por tuberías se saca gradualmente el agua de la piscina, a través de un filtro (lecho de arena) para remover las partículas en suspensión del agua, que la enturbian afectando su calidad. Una vez filtradas  se devuelven al agua.
  • FLOCULACIÓN: Se utiliza sólo para aclarar el agua. Se logra añadiendo sulfato de alúmina y en algunos casos también cloro. La dosis a añadir vendrá dada por la calidad del agua a tratar. Una vez aplicado se dejará el agua en reposo por lo menos 12 horas para que los sedimentos se asientan y luego se aspira.
  • RETROLAVADO: Se realiza cuando el filtro va disminuyendo la capacidad de filtración, debido a que los poros de lecho de arena se van tapando con partículas de mugre. Consiste en revertir el sentido del flujo de agua a través del filtro.
  • DESINFECCIÓN: Para la prevención de problemas bacteriológicos: algas, bacterias y/o microorganismos patológicos que puedan infectar al agua y  a bañistas . Con la adición de cloro y otros químicos se  pueden atender estas alteraciones.
  • ESTABILIZACIÓN DEL AGUA: El nivel de cloro y el PH son uno de los aspectos más importantes a controlar en una piscina. El PH, en una escala de 0 (ácido) a 14 (alcalino) se deberá  mantener entre 7 y 7.4 para no afectar los elementos metálicos que están en contactos con el agua (bombas, filtros, tuberías, etc.) y por el otro lado no afecte la salud de los bañistas. Para comprobar los valores de PH y cloro en agua se pueden utilizar los líquidos reactivos. Sin embargo siempre revisen si están en buen estado, se pueden estropear con el tiempo.

cloro

Con estas recomendaciones y garantizando el mantenimiento habitual de vuestras piscinas….estaríamos listos para el primer chapuzón.

 

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